La
película transcurre en un mundo distópico, donde los humanos han conseguido
alargar su esperanza de vida gracias a unos avances médicos. Pero estos
necesitan de unos donantes, dispuestos a dar sus vidas para alargar las de los
demás. Para ello crean una serie de clones, que son criados en internados de
élite, procurando cuidar su salud para que aquellas donaciones que hagan estén
en el mejor estado posible.
Nuestra protagonista, Kathy, nos
relata su experiencia y la de sus amigos a modo de flashback rememorando su
estancia en el internado Hailsham. Durante esa etapa de su vida, los tres
amigos (Kathy, Ruth y Tommy) viven sin saber que sus vidas tienen fecha de
caducidad. Kathy comienza a enamorarse de Tommy, pero Ruth siente envidia de
aquello y trata de mantenerlos alejados.
Tiempo después una profesora
compadeciéndose de ellos, les cuenta el secreto que encierran sus vidas,
advirtiéndoles que sus vidas han sido creadas para cumplir con una finalidad
que acabará con ellos a una temprana edad.
A los dieciocho, se trasladan a
unas instalaciones llamadas "Los caseríos" en los cuales tienen una
mayor libertad aunque siguen supeditados a lo que se les había impuesto como
clones.
Allí conviven con una pareja que
están a punto de comenzar con las donaciones y en su desesperación por seguir
juntos les cuentan la existencia de unos rumores de aplazamiento para aquellas
parejas que realmente se aman.
A raíz de esto Ruth y Tommy se
plantean la posibilidad de un aplazamiento lo que lleva a Ruth a enfrentarse a
Kathy dándole a entender que Tommy nunca la va a querer de la misma manera que
a ella. Esto crea un gran conflicto para Kathy que desemboca en su elección de
ser cuidadora como manera de alejarse de allí y de sus sentimientos.
Años más tarde, por casualidad
Kathy se encuentra con Ruth quien ya está casi en su última donación, en ese
momento Ruth le confiesa sus celos y como ella quiso mantener alejados a Kathy
y a Tommy. Esto les lleva a buscar a Tommy para tratar de aprovechar el tiempo
que les queda.
Al reunirse retoman la idea de
"un aplazamiento" por lo que van a su antigua directora a decirle que
su amor es verdadero y que se merecen ese tiempo juntos. Ahí descubren que no
existe tal "aplazamiento", que todo fue nada más que rumores, y lo
único que trataban con aquellas demostraciones de amor era saber si aquellos
clones (Kathy, Ruth, Tommy...) tenían alma.
Como final de la película nos
encontramos una escena de reflexión por parte de Kathy, que ya hace tiempo que
perdió a su amor (Tommy), su amiga (Ruth) y que a ella le ha llegado el momento
de comenzar las donaciones.
En esta escena vemos una reflexión poética por parte de Kathy, donde explica que ella en su vida ha sido limitada y ha sufrido una imposición de deber encontrar de sus ideas. Pero llega a la conclusión que aquellas personas que no están obligadas de manera externa, terminan auto-obligándose y auto-imponiéndose limitaciones y acaban por tener una vida igual de estresante y cohibida. La sociedad no aprecia su libertad y tan solo luchan por ella cuando saben que ya no les queda tiempo.
