La sociedad se configura siguiendo una estructura patriarcal en la que el papel de la mujer queda relegado al ámbito doméstico y reproductivo, habiendo perdido toda libertad y capacidad de decisión: no tienen trabajo ni ingresos propios, ni autonomía, ni se les está permitido establecer lazos afectivos con el resto de las personas (ni románticos, ni de amistad, ni sexuales). Dependen completamente de los hombres y cumplen su función con respecto a ellos.
Las mujeres se dividen según su propósito: las Tías son institutrices de las futuras Criadas y las educan en la religión, las Marthas son mujeres mayores que se encargan de la cocina y de la limpieza, las Esposas son las mujeres de los Comandantes (la élite política) y debido a su avanzada edad suelen ser estériles (incapaces de concebir), y las Criadas son mujeres jóvenes y sanas que asumen la función de engendrar hijos de los Comandantes para entregarlos a las Esposas.
Las Criadas pierden su nombre e identidad previos y toman su nombre dependiendo del Comandante al que sirvan en ese momento; por ejemplo, nuestra protagonista se llama "Defred" (que pertenece a Fred), sus compañeras "Deglen" y "Dewarren" (propiedad de Glen/Warren), etc. Son tan solo vientres que garantizan la descendencia de la oligarquía, por lo que no se les permite ejercer como madres; ni siquiera se les permite ver a su hijo tras el parto, ya que corresponde a la Esposa. No deben mantener relaciones sexuales pasionales con los Comandantes, tan solo procrean con el único objetivo de reproducirse.
Tienen un número limitado de oportunidades para quedarse embarazadas. Si no lo consiguen, el problema de infertilidad se les atribuye a ellas en lugar de a los Comandantes (cuando probablemente ellos sean el problema debido a su avanzada edad), por lo que son enviadas a las colonias y declaradas "No Mujeres", obligadas a realizar trabajos forzosos bajo condiciones inhumanas (lugares tóxicos debido a la radioactividad, etc.).
La narradora es Defred, una Criada que relata su vida presente (recluída en casa de su segundo Comandante) mientras recuerda su pasado: cuando era instruida por las Tías en un internado al inicio del régimen; y su vida anterior, cuando tenía trabajo, un marido y una hija y podía vivir plenamente. Su principal preocupación es el ansia de libertad y el deseo de volver lo más pronto posible a rehacer su vida como era antaño.