La supervivencia es uno de los temas más reflejados tanto en la película Nunca me abandones como en el libro, El cuento de la criada.
En cuestión a la película, recordemos que se trata del reflejo de una sociedad distópica, en la cual los seres humanos o nuestros protagonistas Kathy, Tommy y Ruth luchan por sobrevivir en una sociedad llena de normas impuestas. Su destino se encuentra marcado por la posición que ocupan en la sociedad.
Sus vidas como clones llevan a la continua supervivencia en una sociedad que los utiliza a su gusto, para cumplir aquellas funciones para las que habían sido creados. Kathy en un acto de valentía, sin saberlo, logró aumentar su tiempo de vida, convirtiéndose en cuidadora de aquellos que no habían podido luchar por su libertad y la libre elección de hacer con sus cuerpos lo que ellos quisieran.
No fue este el caso de sus amigos, Tommy y Ruth, los cuales tuvieron que desistir de su lucha y seguir adelante con sus donaciones, aunque lo intentaron mediante pequeños actos de rebeldía, como la opción a conseguir un aplazamiento en las donaciones. Dicho aplazamiento les conseguiría un año más de vida fuera de los quirófanos, sin embargo, esto sería fortuito si los dos donantes mantuvieran una relación amorosa y fuera verdadera. No fue el caso de Ruth y Tommy, ya que éste último aún seguía enamorado de Kathy, y Ruth simplemente permanecía a su lado por miedo a la soledad.
Con respecto al libro, volvemos a la misma sociedad distópica en la que se encontraban nuestros anteriores protagonistas. Defred, la narradora, relata como es la vida de las criadas e incluida la suya en la república de Gilead. Volvemos a encontrar esa lucha por la supervivencia por parte de las mujeres, que se encuentran sometidas a los abusos de los comandantes. Quedan a merced de estos con el único fin de procrear y éstas no tienen otra salida que asumir su destino.
Defred, muestra un carácter fuerte, valiente e inteligente. Sin embargo, se encuentra sometida a las órdenes de su comandante y a las de su mujer. Serena Joy, tras un largo tiempo es consciente de que su marido Fred es estéril, pero reconocerlo supondría una vergüenza ya que en esta sociedad la virilidad es muestra de orgullo. Serena obliga a Defred a mantener relaciones sexuales con Nick, el jardinero, para así quedarse embarazada y poder acallar los rumores de su marido al darle un hijo. Sin darse cuenta, Serena, asegura así la vida de Defred, pudiendo así obtener provecho ambas partes.
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| Esta foto está tomada de la serie El cuento de la criada que es una adaptación de la novela. La hemos elegido como una imagen muy representativa de la situación que vive la protagonista, que aunque está haciendo esto por placer su cara refleja una gran incomodidad. |
